ENSEÑARLE AL CACHORRO DÓNDE HACER PIS

“¡Me hace pis en todas partes!”. “Me levanté de noche a tomar agua y me encontré con un charco en la cocina… ¡y encima estaba descalzo!”. “Hizo caca en el living, ¡¿cómo lo soluciono?!”. Éstas son algunas de las típicas frases con las que se encuentran los adiestradores caninos al contactar con nuevos clientes. Los dueños desesperados no saben cómo sacarle la costumbre de hacer sus necesidades en cualquier lado al nuevo cachorro del hogar.

Sabemos, porque lo repetimos siempre en estos artículos y, por supuesto, porque ésta es una página dedicada al adiestramiento canino, que la ayuda de un adiestrador para entrenar a nuestros perros siempre es bienvenida y, en la mayoría de los casos, ¡necesaria! Pero a decir verdad, el asunto de enseñarles dónde hacer pis y caca a los cachorros es parte de la educación temprana y eso empieza por casa y en familia.

Es importantísimo fijar normas de comportamiento apenas el nuevo integrante de la familia pisa el hogar, para que la convivencia de perros y personas sea lo más armoniosa posible. Poner límites, entender (¡nosotros!) que “no es no” y lograr que el perrito nos haga caso es primordial. Por supuesto, el asunto de las deposiciones es muy relevante, más desde que es bien pequeño.

Esto va para todos, pero en especial para aquellos dueños de mascotas que viven en departamentos o en casa sin jardín ni patio. Durante los primeros meses de vida del perro no es conveniente que salga a la calle, al menos hasta que esté completamente vacunado, por lo que sacarlo a pasear y acostumbrarlo a horarios para hacer sus necesidades es imposible hasta que el perrito esté más grande, por eso este truco que estoy a punto de compartir será más interesante para ellos.

Dejemos que la primera vez el cachorro haga pis donde pueda. Cuando son chiquitos suelen no aguantar, así que a veces mientras están distraídos jugando, se les vienen las ganas y se agachan en cualquier rincón. Ese es el momento de agarrar un papel de diario y mojarlo con su orina. Sí, sí, así como lo leen. Cubren el charquito con una hoja de diario y luego se la dan a oler al perro. No tiene que ser violento, solo acercar la hoja a su hocico para que reconozca su olor. Después de eso, lleven esa misma hoja húmeda con orín al lugar adonde quieran que haga pis de ahora en más (esa elección corre por su cuenta).

Sí, una hoja de diario. Ok, sé que muchos leen on-line las noticias del día en su tablet, pero aunque la industria editorial está preocupada por la descenso en las ventas de sus ediciones impresas, aún queda gente que gusta de recibir el diario con las noticias todas las mañanas. Ese mismo diario con el que se suelen envolver verduras en la verdulería, ustedes van a convertirlo, por un tiempo, en el baño de su nuevo cachorro.

Ok, no queda muy lindo dejar un diario sucio por ahí, es cierto, pero es solo al principio y por un tiempo corto, hasta que el cachorro se acostumbre. Una vez que sienta su olor, el perrito irá a hacer pis y caca sobre los clasificados. Luego basta con colocar una hoja de diario limpia para que entienda que es ahí donde tiene que hacer sus necesidades.

Para los afortunados que vivan en una casa con jardín, de a poco pueden ir trasladándoles el papel de diario cada vez más cerca del patio o del pasto, para que a medida que crezca nuestra mascota sepa en qué lugar sí y en qué lugar no.

Aprovechemos que los perritos son esponjas dispuestos a chupar conocimiento y a aprender costumbres, para brindarles una educación temprana que más adelante un adiestrador canino pueda reforzar con nuevas prácticas.