tienda de mascotas

limpieza de orejas, perro orejas sucias

Orejas limpias, perros felices

by Marcelo Vinales |15/08/2017 |0 Comments | Novedades | , , , , , , , , , , ,

¿Sabían que los cánidos oyen casi 15 veces más que lo que oyen los seres humanos? Sí, así que si pensaban que su perro se estaba quedando sordo porque cada vez que le gritan que “¡NO!” cuando está rompiendo un zapato, él se hace el desentendido, no es porque esté perdiendo la audición, sino simplemente porque los está ignorando.

Ahora, claro que puede que su audición se vea disminuida por tener las orejas tapadas de cera, algo muy común, porque a veces los dueños de perros nos olvidamos de que sus simpáticas orejas son una parte muy importante de su cuerpo y que debemos prestarles mucha atención.

A veces sí nos acordamos de sus orejas, en especial cuando huelen feo. Los olores raros son una llamada de atención para que levantemos su oreja y nos fijemos que está pasando ahí adentro. Ante un olor feo o una secreción anómala, conviene llevarlos con rapidez al veterinario para que los revise. Cuanto antes mejor porque, por ejemplo, una otitis descubierta y curada a tiempo no es de gravedad, a menos que se vuelva crónica, algo que suele pasar, en especial en los perros de orejas caídas, y que no será divertido ni para el animal ni para el dueño, que va a tener que curarlo a cada rato y darle algo para calmar no solo el olor y las secreciones, sino también el dolor que la otitis le pueda provocar.

Es muy importante acostumbrarlo desde cachorro a dejarse limpiar las orejas, más que nada si se trata de un perro de orejas caídas. ¿Por qué es esto? Los perros de orejas puntiagudas no suelen tener tantos problemas de oídos; sus orejas erguidas permiten que el aire circule, se ensucian menos, son más fáciles de limpiar y de detectar si hay algo raro. En cambio, ante un perro de orejas caídas tenemos que estar más atentos, ya que el aire circula menos, se ensucian más y tienden a llenarse de cera y, por lo tanto, a convertirse en una posible otitis si no las limpiamos seguido.

Un buen momento para limpiar las orejas del perro es cuando lo bañamos. Si acuden a una estética canina es el peluquero quien suele limpiarlas. Pero si lo hacemos en casa, primero que nada hay que cuidar que durante el baño no entre nada de agua en su cavidad auditiva; esto nos ayuda de por sí a prevenir cualquier posible infección. Luego, mientras lo secamos, debemos proceder a la limpieza de orejas.

En las tiendas de mascotas o pet shops se venden varios productos que se utilizan para la limpieza de oídos, pero también se puede recurrir a un algodón y al alcohol boricado que se consigue en las farmacias. No debemos usar hisopos u otros objetos puntiagudos que podrían lastimar la oreja de nuestra mascota, ya que los oídos son partes de su cuerpo muy sensibles; con el dedo recubierto por un algodón empapado con esta solución es suficiente.

Haciendo movimientos por las cavidades hacia el exterior podremos extraer pedacitos de cera dura, pelos sueltos y, a la vez, controlar la higiene de sus orejas. Dejemos que el perro sacuda la cabeza cuantas veces los desee, recordemos que la limpieza de orejas no es una actividad muy agradable para ellos. Luego de limpiar con mucho cuidado su canal auditivo, procederemos a limpiar el pabellón externo con una gasita o con un pañuelo de papel también empapado con el alcohol boricado o con la solución específica para cánidos.

En el caso de que no bañemos a nuestro perro tan seguido, tratemos de no olvidar al menos revisar sus orejas. Una limpieza de oídos cada quince días no viene mal, ya que una mala higiene puede traer muchas complicaciones para la salud del perro.

Foto de: http://www.freepik.es/foto-gratis/pareja-jugando-con-las-orejas-de-su-perro_980599.htm